La calle llama a repensar la izquierda

La movilización ciudadana con nuevas formas de organización supone una oportunidad y un reto

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X Asamblea Federal de IU

Se celebra en Madrid del 14 al 16 de Diciembre de 2012. Pincha aquí para ver sus documentos e información.

Enmiendas

En el blog encontrarás algunas aportaciones al debate de la X Asamblea Federal de IU que puedes utilizar si te parecen interesantes.

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jueves, 29 de noviembre de 2012

Madrid necesita otra izquierda

Madrid es hoy el epicentro de la movilización social al sur de los Pirineos: la cuna del 15-M y el 25-S, el escenario de las mayores protestas sindicales, las aulas en las que nació la Marea Verde y las primeras calles que cortó el funcionariado. Lo es por lógica, por su tamaño y su centralidad, por acoger las principales instituciones públicas y privadas (ay, Bankia de mis amores), pero también por tener un gobierno autonómico que es el primero de la clase y machaca todo lo público. Afortunadamente, con respuesta.

El exilio vallisoletano hacia Madrid es grande. Y me duele ver a familiares y amistades volcados en las calles madrileñas y que, sin embargo, sienten lejanía hacia IU y la votan con la nariz tapada, en el mejor de los casos. Cosa que no les ocurre en su patria chica. En Valladolid, y prácticamente en cualquier lado, a ningún portavoz de IU se le ocurriría decir que la gente que toma las plazas con sus reivindicaciones está privatizándolas. Nadie llamaría matones, chulos, ni nazis a las personas que increpan a alguien como Gallardón, porque una cosa es no compartir las formas y otra es sentir más empatía hacia cualquier político que hacia la gente de a pie. Pero no es cosa soalmente de declaraciones desafortunadas: yo creo que en ningún otro lugar se habría tenido a alguien de IU en el consejo de una entidad como Caja Madrid si no es para ser un caballo de Troya. Y mucho menos le habría permitido seguir sentado allí cuando pasó a ser Bankia, codo a codo con Rato o aupando a Goirigolzarri. En el resto de lugares pasa lo contrario: son los constructores los que nos llevan a los tribunales por no dejarles hacer a su antojo, son los equipos de fútbol los que se cabrean porque nos opongamos a sus pelotazos.

Juan Carlos Monedero, profesor de mi facultad, habla de ello en un vídeo en el que, como yo, desea que IUCM cambie. Este fin de semana tienen su Asamblea Regional y en ella se juega la credibilidad de IU, no solo en Madrid. Seguramente, sin un cambio será imposible que IU juegue un papel decisivo para articular una confluencia con todo lo que se está moviendo, y que es imprescindible para construir desde abajo un nuevo proyecto de país para la mayoría social. Y no es un cambio de personas lo que hace falta: es un cambio de cultura política, de la manera de estar en la calle y en las instituciones, de actitud y de discurso.

Por eso, me alegré de ver en el blog de Curro Corrales que Tania Sánchez y Pepa Merín habían presentado un manifiesto cargado de contenido, volcado hacia fuera y que, sobre todo, es coherente con la acción que ellas y otra mucha gente desarrolla día a día. Espero que sirva de inspiración para quienes este fin de semana tienen buena parte del futuro de la izquierda en sus manos.

10 IDEAS DE IU PARA MADRID

1.- Vivimos un momento de excepcionalidad.
La gravedad de la crisis social, económica y política desatada en 2008 y profundizada en el último tiempo nos hace conscientes de vivir un momento de absoluta excepcionalidad, ante el que no podemos dar respuestas ordinarias. El ajuste duro sobre los salarios y los recortes en derechos y servicios públicos están poniendo en duda las bases mismas de nuestra democracia, ya no se dan las condiciones materiales para las políticas de pacto social como garantía de la cohesión de nuestras sociedades

2.- La crisis no es sólo económica y, en la política, asumimos nuestros errores.
La contestación política y social a la brutalidad de esta crisis no es patrimonio de las organizaciones tradicionales de izquierdas: vivimos un momento de repolitización social en nuevas expresiones, que está denunciando no sólo las medidas actuales de austeridad, sino también el modelo político instaurado desde la transición. Muchas de sus propuestas son coincidentes con lo que siempre ha defendido IU, y, sin embargo, las estructuras de IU están al margen de esta explosión política. Aprovechemos las coincidencias para cambiar el rumbo y atajar la distancia entre nuestra organización y el potencial de este momento político.

3.- Madrid en el centro de la propuesta y la acción.
La “bonanza económica” en Madrid ha estado asentada sobre la expansión urbanística sin freno ni criterio de sostenibilidad alguno, y la venta de los servicios públicos. Todo ello a costa del endeudamiento, de las arcas públicas y de las economías familiares, para lo que ha sido imprescindible la bancarización y control político de Caja Madrid. La ‘cara B’ del modelo está emergiendo ahora con toda su crudeza: desempleo, precariedad, impactos ambientales irrecuperables, hundimiento del tejido productivo, o el drama cotidiano de los desahucios…

Esta es la realidad hoy, pero no hace tanto Madrid se veía así misma como la locomotora económica capaz de distribuir la riqueza para una vida más libre y mejor. Esa visión, compartida por amplias capas sociales ha permitido el respaldo mayoritario a los gobiernos del PP. Debemos reconocer que en 2003 el PP no sólo ganó las elecciones comprando diputados corruptos, sino que inició la mejor de sus victorias, la batalla crucial, la de la hegemonía.

Desde Madrid, con sus instrumentos de poder económico y mediático, se ha construido la ficción de una identidad nacional donde Madrid es la punta de lanza de un estado centralista, que en su lucha contra las periferias nacionales, olvida atender a sus ciudadanía. Si ésta ha sido la apuesta del PP para Madrid, queremos inaugurar un nuevo tiempo para esta región, en el que la prioridad es el bienestar de sus gentes, de la diversidad de sus municipios y barrios, y la reconstrucción de esa identidad castiza de acción popular y espacios comunes en las que  integración de nuestra diversidad es el eje de una identidad propia que no confronta con ninguna periferia, sino que será piedra angular para la reconstrucción de un proyecto de país plural, federalista y solidario.

4.- El territorio, centro de la acción política.
La cada vez más amplia demanda de más y mejor democracia, y la vinculación territorial que está adquiriendo la defensa de los servicios públicos fundamentales, nos obliga a reforzar la acción política en el territorio. Barrios, pueblos y ciudades de esta comunidad van a ser el terreno de lucha y organización política en los próximos tiempos.

En este objetivo es donde enmarcamos la acción de nuestros concejales y concejalas y la apuesta por el municipalismo, y por frenar el desmantelamiento de la democracia local que ha iniciado el PP. Defender la acción municipal y la autonomía de los gobiernos locales, es defender la democracia que más directamente puede ejercer la ciudadanía y la construcción de poder popular.
En este marco, dos ejes están pendientes de mejorar nuestra acción política: la articulación de la acción política en la ciudad de Madrid con una coordinación efectiva entre asambleas de distrito y el grupo municipal, y el apoyo a los pequeños municipios donde nuestra organización empieza a ser un referente imprescindible. 

5.-Aspiramos a más.
En el escenario social y político descrito, Izquierda Unida ha tenido en las últimas citas electorales resultados que nos han permitido salir de un largo periodo de incertidumbre, y consolidarnos como una herramienta imprescindible pero aún insuficiente para la construcción de una alternativa de mayorías sociales capaz de derrotar electoralmente lo que ya agoniza políticamente. Para afrontar este reto con éxito, no es el camino las operaciones extramuros o intramuros que atomicen la capacidad de acción de la izquierda, sino la convergencia con la sociedad hoy movilizada en espacios de acción conjunta, que traduzcan el descontento y la indignación en poder político.

6.- Hay alternativas.
La definición que más se ha oído en este tiempo de la crisis, es que no es una crisis sino una estafa. Explicar a qué nos referimos con esto, es la base para demostrar que hay otras salidas posibles enfocadas al bienestar general. El capitalismo no resuelve sus crisis, sólo las desplaza. La crisis del sistema financiero ha desplazado el problema económico de la banca a las arcas públicas, nos hemos hecho cargo entre todos y todas de las pérdidas cosechadas en la economía de casino para seguir garantizando la máxima de la banca siempre gana.

Apostamos por plantarnos ante la deuda. Las apuestas ciudadanas por auditar la deuda pública, negarse a pagar la ilegítima y hacer una moratoria de la restante recuperando la prioridad por el bienestar colectivo y la inversión que nos permita salir de la crisis, son el camino para recuperar soberanía, reconquistar derechos y relanzar la economía, como hicieron países latinoamericanos en la década pasada.

7.- Ética y coherencia, principios irrenunciables.
Si alguien dice que IU es como el resto de fuerzas políticas miente, pero si nosotros y nosotras pensamos que no hay nada que mejorar nos estamos engañando. Transparencia, ética pública y coherencia de acción y posición política son elementos irrenunciables en los tiempos que vienen y, por tanto, son necesarios mecanismos rápidos y efectivos ante cualquier sospecha de cualquier persona de IU.

Más y mejor democracia, unas finanzas limpias y transparentes en todos los aspectos, una organización porosa donde todo el que quiera participar encuentre la forma y el lugar de hacerlo, unos sistemas de votación y elección de dirigentes y cargos públicos más abiertos y democráticos, son ejes irrenunciables de un nuevo tiempo para IUCM.

8- Más mujeres, más feminismo.
A pesar de la labor de las mujeres de IU, a las que sólo debemos reconocimiento y respeto, hoy seguimos siendo minoría en la militancia, y manteniéndonos muy lejos de las esferas de poder político. Feminizar IU no sólo es cumplir con las cuotas que jamás se han cumplido al 100%, este tiempo será el de las mujeres en IU: paridad real en todos los ámbitos es el compromiso, pero lo más importante es una apuesta de futuro para generar las condiciones que permitan que esa paridad sea real en la militancia. Para construir la sociedad de mañana no podemos funcionar como ayer.

9.- No estamos solos, ni aspiramos a ser los únicos.
En IUCM no puede olvidarse la alianza histórica con el sindicalismo de clase, en él sigue actuando buena parte de nuestra base social, y junta a esta alianza hemos de impulsar redes políticas y sociales más amplias e inclusivas. Si somos capaces de construirnos como puente entre las diferentes formas de organización social y política, seremos verdaderamente útiles a la ciudadanía. Ni renegando de nuestra tradición, ni defendiendo corporativamente que nada cambie, seremos garantía de que la explosión política no acaba absorbida por apuestas populistas que no tienen en la transformación social su horizonte.

10.- No queremos resistir, aspiramos a vencer.
Ante el agotamiento del ciclo político se impone la imposición y el blindaje institucional, la represión social y la criminalización de la protesta, una forma de hacer política de imposición y blindaje institucional. En este escenario, no está garantizada una salida cierta, pero está abierta una brecha de oportunidad para reconfigurar las fuerzas electorales. Será éste el primer paso para un cambio en el poder y un cambio social. Son tiempos de astucia política, en los que debemos aspirar a ser mucho más que la tercera fuerza política de Madrid. Es el momento de aspirar a ser un referente imprescindible en la traducción de la indignación social en poder político.

viernes, 23 de noviembre de 2012

10 mensajes que la X Asamblea de IU debe lanzar a la sociedad



Nota introductoria: Las personas firmantes de este documento redactamos diversas enmiendas a los documentos de la X Asamblea que han tenido muy buena acogida en diversas asambleas territoriales. Ello nos hace estar esperanzados sobre su posible incorporación a los textos finales.

Dado que el  formato de enmienda es en sí mismo farragoso y que las  ideas fuerza que animaban nuestras enmiendas se encontraban dispersas en diversos documentos, nos ha parecido necesario hacer una breve síntesis de todo ello no ya como aportación formal al debate asambleario sino como elemento de clarificación y enriquecimiento del debate. De ahí han surgido estos 


10 mensajes que la X Asamblea de IU debe lanzar a la sociedad

1.- “Estamos a la altura de las circunstancias”
La gravedad de la situación social y la dimensión del reto de la crisis política del bipartidismo obligan a que esta no sea una Asamblea más de IU. No puede ser que la conformación de candidaturas para la nueva dirección o las diferencias entre sectores copen, una vez más, los titulares. No se trata de hacer poses de unidad de cara a la galería, ni de hacer tabula rasa con las legítimas diferencias u olvidar los errores propios y ajenos. Es cuestión de mantener una actitud integradora y leal, para que IU se vuelque hacia fuera y no pierda un minuto en cerrarse sobre sí misma.

2.- “Los buenos resultados obtenidos y las aún mejores expectativas no nos bastan”
El momento para IU es dulce: ha recuperado mucha presencia institucional y todas las encuestas auguran que la tendencia irá en aumento. Pero no estamos ante un momento cualquiera: el tiempo histórico ha cambiado, se ha acelerado. El bipartidismo se erosiona y la alternancia entre PP y PSOE parece agotarse. Pero la desafección con respecto a los dos grandes partidos no termina de canalizarse en torno a ninguna fuerza que se pueda erigir como alternativa. Que IU vuelva a los resultados de los años noventa es una buena noticia, pero es insuficiente para propiciar un cambio útil para la sociedad.

3.- “Vamos a dar un salto cualitativo en la convergencia social y política”
Mucho ha cambiado la situación desde la llamada en 2008 a la Refundación de la Izquierda. La actitud de apertura que IU asumió desde entonces ha dado resultados concretos (sobre todo en alianzas electorales en algunos territorios), y permitió converger de manera más natural con la movilización de la calle. El momento histórico y el clima social exigen sin embargo, algo más que la suma electoral de diversas izquierdas. Es necesario construir un nuevo instrumento social y político que aglutine una mayoría social y suponga un verdadero desafío al régimen neoliberal bipartidista. IU, por su peso y su bagaje, debe ser parte fundamental de ese nuevo proyecto, pero debe actuar con generosidad y sin voluntad de tutelarlo para conseguir la mayor suma.

4.- “Hacemos una apuesta concreta: la Alianza Social Europea”
No dejemos en el aire en qué se concreta ese nuevo instrumento social y político del que hablamos en los documentos. La primera parada electoral en este proceso debe ser una candidatura potente a las europeas en torno a puntos como la exigencia de auditoría de la deuda, el rechazo del pago de la deuda ilegítima, la conversión del BCE en una verdadera Reserva Federal, una política monetaria al servicio del crecimiento, el control democrático de las instituciones europeas y la apertura de un proceso constituyente para Europa, con la aspiración de ampliar esta alianza al conjunto del continente. Ofrezcamos ya a fuerzas políticas, organizaciones, movimientos y personas la posibilidad de elaborar conjuntamente esa candidatura y ese programa, de la forma más abierta posible, y diseñemos de mutuo acuerdo el proceso.

5.- “Vamos a empezar a construir ahora la sociedad del mañana”
No podemos confiar todo a una eventual victoria electoral. Hay situaciones a las que dar respuesta aquí y ahora y una verdadera transformación de la sociedad necesita del concurso de alternativas desde lo social. Por ello, IU y el resto de actores con los que converjan deben involucrarse en construir desde lo local iniciativas que permitan producir, trabajar, consumir y relacionarse de forma alternativa. Y debe organizarse para dar respuesta a inmediata y efectiva para garantizar el efectivo disfrute de derechos sociales básicos en peligro. Es una apuesta estratégica para alumbrar la sociedad que queremos construir.

6.- “Vamos a poner las instituciones al servicio de la gente”
Hoy más que nunca está claro el papel decisivo de la lucha social para hacer frente al desmantelamiento del Estado del Bienestar. Pero también hoy más que nunca la ciudadanía necesita una izquierda alternativa ambiciosa, que tenga como un objetivo claro romper el inmovilismo bipartidista y plantarle cara a la Troika desde las instituciones del Estado. La cuestión central no es un debate abstracto sobre la salida o no del euro: la cuestión central es conseguir un apoyo mayoritario de la ciudadanía para definir unas líneas rojas que en ningún caso vamos a estar dispuestos a traspasar ni por la estabilidad del euro, ni por los tratados de la UE ni por los dictados de la Troika.

Mientras esta nueva mayoría se configura en el Estado, IU, en el ámbito autonómico y local, debe tejer una alianza con la ciudadanía para ajustar la acción de los poderes públicos a las necesidades sociales y para sortear, por todos los medios posibles, las imposiciones legales del Estado y de Bruselas.

Por último, IU, en cada caso, ha de valorar cómo administra el depósito de confianza que le hayan dado los ciudadanos a través de las urnas. Pero en la administración de esta confianza, en la decisión de formar gobierno, articular una mayoría o formar parte de la oposición,  hoy, en el contexto de sufrimiento social exacerbado en el que nos encontramos, sólo hay un criterio aceptable: utilizar todo nuestro peso institucional para abrir el paso a nuevas políticas y minorar este sufrimiento. Las consideraciones partidistas, los juegos de estrategia, la política en minúscula, están - sobre todo en éstos momentos - totalmente fuera de lugar

7.-  “Vamos a abrir a la participación ciudadana nuestras principales decisiones”
Haremos un esfuerzo por abandonar las inercias partidistas habituales, desplazar la pugna mediático-institucional del eje de la acción política y situar en dicho eje una relación interactiva con la ciudadanía. La política debe ser un proceso en el que no nos limitemos exclusivamente a enunciar ideas y proyectos para recibir apoyo, sino que debe servir para construir y lograr objetivos concretos a corto, medio y largo plazo. Lo que IU hace, sobre todo en relación con las instituciones no nos preocupa y afecta solo a quienes pagamos las cuotas. Es hora de apostar por fórmulas como las primarias abiertas, los caucus, las asambleas ciudadanas periódicas o los referendos sobre decisiones de gran calado.

8.- “Nos vamos a exigir más en ética, transparencia y coherencia”
Si alguien dice que IU es como el resto de fuerzas políticas, miente. Si afirma que no tiene nada en lo que mejorar, se engaña. Estamos en las instituciones de otra manera y la gente debe saberlo: la transparencia nos ayudará a explicarlo y a afear la conducta de quienes no lo hagan. Y debemos generalizar la práctica que permita a IU y sus gentes vivir conforme a sus ideas: trabajar con software no propietario, contratar con quien produce de otra manera, llevar sus ahorros a otras finanzas. Por coherencia y por apuesta estratégica. 

9.-  “Vamos a ser más racionales, eficaces y flexibles”
Debemos ser capaces de dar respuestas más ágiles y aprovechar las aptitudes de nuestra gente. Debemos diferenciar entre organización y participación y jerarquías o formalismos injustificados que nos impiden actuar a la velocidad que los tiempos nos exigen.  Son necesarios órganos de coordinación más reducidos y en los que los debates se ordenen de una manera práctica, donde sea posible exponer todas las posiciones pero imprescindible obtener conclusiones de síntesis. Aprovechar las posibilidades de las nuevas tecnologías para agilizar las decisiones del día a día y a la vez hacerlas participativas. Generar redes que fomenten el intercambio de información y experiencias entre gente con similares aptitudes o necesidades. Adaptarnos, por tanto, a las nuevas formas de activismo y participación.

10.- “Vamos a feminizar la esfera pública”
IU tiene en su debe no haber avanzado lo suficiente en igualdad, a pesar de ser una organización pionera en el feminismo. Damos un paso más allá de lo que hemos conseguido por ley, exigiéndonos absoluta paridad y abriendo la reflexión sobre la participación, más allá de las cuotas. Porque para construir la sociedad del mañana no podemos funcionar como ayer.

        Eberhard Grosske                      Juan Peña                  Tania Sánchez


viernes, 26 de octubre de 2012

Tiempos de audacia política

Esta es una aportación a la X Asamblea elaborada por Tania Sánchez, Eberhard Grosske y Juan Peña, que después hemos intentado traducir a enmiendas concretas.

INTRODUCCIÓN

Izquierda Unida afronta su X Asamblea Federal en las mejores condiciones para realizar un debate que sirva a la mayoría social que sufre en primera persona la crisis económica y política. El clima social, la movilización ciudadana y las condiciones internas de IU nos permiten, y deberían obligar, a hacer una asamblea rigurosa y honesta en el análisis, audaz en la propuesta y ambiciosa en la definición de objetivos y estrategias. En primer lugar, porque sabemos que esta crisis abre un escenario político en el que no hay vuelta atrás al modelo de pacto social: o cristaliza el retroceso neoliberal en derechos y libertades o se forjará un nuevo modelo de desarrollo social y democrático. Y en segundo lugar, porque no sólo estamos en un escenario en el que IU llame a la ciudadanía a la movilización y la convergencia: es la ciudadanía la que está en la calle, movilizada, y apela a nuestra capacidad de autocrítica y reinvención. Por tanto, de IU depende dar los pasos correctos para ser una pieza decisiva en la construcción de un nuevo proyecto de mayorías o quedar relegada a un papel tangencial, aunque coyunturalmente importante, si no se muestra a la altura de las circunstancias.

Los documentos que hemos presentado a la militancia realizan análisis, por lo general, acertados y valientes, conscientes de la importancia y excepcionalidad del momento. Pero creemos que es necesario, en primer lugar, terminar de adaptar nuestro discurso (en la medida en que determina nuestra acción) al nuevo tiempo político en base a aportaciones como las que aquí se plantean.

Creemos que una IU que adopte este discurso y estos compromisos será una IU a la altura del momento histórico que vivimos, útil para la mayoría social, que no se conforma con sus buenos resultados electorales, que supera definitivamente una larga etapa de interiorización paralizante, y en definitiva que se arriesga a reivindicar la acción política con la audacia que exige el momento.

Nos jugamos todo como sociedad, como gente de a pie que un día decidió participar en política para tratar de cambiar el mundo. Nos encaminamos a un horizonte de mayor desigualdad y pérdida de derechos, hacia la consolidación de un régimen antidemocrático y antisocial. Pero a la vez, como en cualquier momento de inflexión histórica, se ha abierto una ventana de oportunidad para darle la vuelta a todo, para que la gente de abajo tomemos el futuro en nuestras manos, para cambiar el sentido común colectivo, las bases de consentimiento.

I.- EL GIRO A LA CIUDADANÍA Y LA REIVINDICACIÓN DE LA POLÍTICA

La situación socioeconómica ha generado una crisis de confianza respecto a la política como mecanismo para prever y solucionar los problemas más elementales de la ciudadanía. Esta crisis de confianza puede suponer un revulsivo positivo en la medida que se dirija hacia el establishment bipartidista, las rigideces del modelo institucional vigente y las políticas neoliberales que han presidido la construcción de la Unión Europea.

Sin embargo, si esta crisis de confianza deriva en un distanciamiento de la política global e indiscriminado, se convertirá en un elemento desmovilizador y en un lastre objetivo para luchar contra las políticas neoliberales y el sufrimiento social que están generando: cuando la política desaparece, lo único que quedan son los poderes fácticos de carácter económico, mediático y coercitivo.

Es necesario reivindicar la democracia y la política como la única defensa de la inmensa mayoría ante los intereses de los lobbies económicos, pero eso no será creíble si no va acompañado de una práctica política que se ponga al frente de la defensa de la ciudadanía, y que no se deja arrastrar sino que combate la opacidad y las practicas corruptas de cualquier tipo.

Reivindicar la Política supone, sobre todo, abandonar las inercias partidistas habituales, desplazar la pugna mediático-institucional del eje de la acción política y situar en dicho eje una relación interactiva con la ciudadanía.

Este "giro hacia la ciudadanía", lejos de ser una figura retórica, plantea diversas exigencias en la línea política, la acción institucional, el discurso e incluso la organización de Izquierda.
Un nuevo impulso y orientación a las políticas unitarias

La unidad, elemento que está en el mismo origen de IU, ha sido convertida en un
objetivo esencial a causa de la ofensiva neoliberal. No obstante, y como bien se
señala en el documento político, la unidad es algo mucho más importante que una simple suma de siglas para concurrir a las elecciones. La unidad políticamente más valiosa es un proceso de encuentro con otras fuerzas políticas y con la sociedad que comienza en el análisis, en la propuesta programática, en la acción política y que culmina en fórmulas electorales y organizativas de diversa naturaleza.

El objetivo de IU ha de ser formar parte de un nuevo movimiento social y político que trabaje por un programa para la mayoría social.

No se trata de que IU lance un nuevo proceso e invite a sumarse a él. Se trata de abrir de inmediato un diálogo con otros actores políticos y sociales, y con personas a título particular, para encontrar unas bases comunes que permitan aglutinar una mayoría social que resista contra las políticas de austeridad, que se rebele contra el discurso de la salida inevitable y que reconstruya una alianza amplia para la generación de la alternativa.

Afortunadamente, no toca ya llamar a la ciudadanía, sino responder a la llamada de la calle a hacer otra política y con otra forma de hacer política. No toca mirar por encima del hombro y felicitar al pueblo que “por fin se politiza, tal y como la izquierda lleva años reclamando”, sino preguntarnos por qué cuando la ciudadanía ha decidido organizarse no ha optado por cauces tradicionales. Las demandas de regeneración política apuntan fundamentalmente a los partidos del régimen bipartidista, pero sería un error no entender que apuntan a una redefinición general de la interacción entre ciudadanía e instituciones.

Hay que avanzar de “representar” a “construir con”. No podemos caer en la inercia de ver la política como un escenario estático en el que unos actores simplemente tratan de ser un espejo de los anhelos de la sociedad o una parte de ella.La política debe ser un proceso en el que no nos limitemos exclusivamente a enunciar ideas y proyectos para recibir apoyo, sino que debe servir para construir y lograr objetivos concretos a corto, medio y largo plazo. Aprendamos del movimiento antidesahucios que no solo clama por la dación en pago, sino que consigue parar desalojos, renegociar hipotecas o saldar deudas. Aprendamos de la gente en las plazas que no ha buscado quien represente sus propuestas sino construirlas colectivamente. Aprendamos de la gente que pone en marcha cooperativas para consumir, para producir energías limpias, para generar cultura o información alternativa, redes para desarrollar software libre. Que cambie el mundo aquí y ahora.

En este sentido, es necesario asumir, con las alianzas más amplias posibles, los
siguientes objetivos:
  • Elaborar un programa político y electoral con voluntad de generar hegemonía social y mayoría electoral. Dicho proceso debería permitir llegar a las elecciones europeas de 2014 con una gran alianza social nucleada en torno a puntos muy concretos como la exigencia de auditoría de la deuda, el rechazo del pago de la deuda ilegítima, la conversión del BCE en una verdadera Reserva Federal, una política monetaria al servicio del crecimiento, el control democrático de las instituciones europeas y la apertura de un proceso constituyente para Europa, con la aspiración de ampliar esta alianza al conjunto del continente.
  • Contribuir al desarrollo local de proyectos e iniciativas ciudadanas alternativas que confronten con el modelo único y que sirvan en lo inmediato para dar respuesta a los sectores más duramente atacados por la crisis.
  • Potenciar movilizaciones y acciones no para demandar sino para lograr el disfrute efectivo de derechos sociales: a la vivienda, a la salud, a la educación, etc. La objeción al apartheid sanitario de las personas extranjeras o la paralización de desahucios deben ser un ejemplo a seguir.
  • Hacer un ejercicio ejemplarizante de transparencia y participación democrática en nuestra propia organización. Los niveles de desafección obligan a recuperar la credibilidad en la práctica cotidiana de nuestra organización.
  • Es necesario abrir un debate sobre la manera en que nuestros compañeros y compañeras con cargos institucionales pueden rebelarse contra los dictados de la troika y el gobierno central. CCAA y Ayuntamientos están atados de pies y manos y son rehenes de la prioridad del pago de la deuda frente a las necesidades sociales. Los intereses y necesidades de la gente deben primar y debemos buscar fórmulas para ello allí donde podemos actuar.

Un contrato con el electorado honesto y transparente

Los criterios para la constitución de alianzas post electorales, la acción de gobierno y la acción de oposición deben ser presididas por un contrato claro y transparente establecido con los electores en el período previo a las elecciones.

Se ha de distinguir claramente entre lo que son objetivos a largo plazo, propuestas que dependen de instituciones distintas a aquéllas a las que los electores son convocados, objetivos inmediatos que estén dentro del ámbito competencial de la institución para la que el electorado ha sido convocado y compromisos irrenunciables.

El nivel de cumplimiento de estos objetivos inmediatos no puede ser exigible al 100% puesto que dependerá del grado de apoyo electoral recibido pero, en ningún caso, se puede hacer lo contrario de lo que se comprometió.

Expresado en positivo, la contraprestación necesaria al apoyo electoral recibido
ha de ser, siempre, hacer todo lo necesario – por encima de cualquier consideración táctica o partidista - para garantizar, en la mayor medida posible, el cumplimiento de los compromisos adquiridos con los electores, lo cual, desde nuestro punto de vista, quiere decir poner por encima de todo la mejora de las condiciones de vida de la ciudadanía a la que nos hemos dirigido para pedirle su confianza.

II.- TRABAJAR POLÍTICAMENTE DESDE LA DEMOCRACIA PARTICIPATIVA, LA LEALTAD, LA AMABILIDAD Y LA TOLERANCIA

Las contradicciones de la sociedad capitalista en la que estamos inmersos contamina necesariamente las actitudes y los comportamientos en las organizaciones políticas que pretenden superar este modelo social. Constatar este hecho significa que la izquierda trabaja políticamente en una permanente tensión pero no puede suponer el acomodamiento a determinadas dinámicas. La transparencia, la horizontalidad, la participación, la tolerancia, la lealtad al proyecto sin menoscabo de la discrepancia, la sostenibilidad medioambiental, la igualdad de género, etc. han de formar parte no sólo de la propuesta política hacia el exterior sino de la práctica interna y cotidiana de la organización.

Entre otras cuestiones, es urgente que IU utilice progresivamente el software libre; establezca protocolos claros sobre la introducción de criterios sostenibles en nuestra actividad editorial, gestión de sedes, etc.; apueste por la banca ética y el comercio justo, destine sistematicamente una parte de sus recursos a la cooperación internacional y establezca protocolos para garantizar la transparencia en las cuentas.

Sumar en afiliación y sumar en participación. El crecimiento cuantitativo es importante pero lo es también transformarnos en una organización flexible, capaz de trabajar con apertura y que se adapte a las demandas de participación. En ese sentido, es necesario dejar de pensar en una organización política que solo incumbe a sus militantes, para dar paso a una que interactúa con la ciudadanía, organizada o no.

Por ello, hay que abrir cauces de participación y decisión en los que puedan intervenir todas las personas, estén o no afiliadas, hayan votado o no a IU. Hay ejemplos, en nuestra organización y fuera de ella, que han permitido combinar las garantías en los procesos de decisión con la máxima apertura. Es hora de apostar por fórmulas como las primarias abiertas, los caucus o los referendos sobre decisiones de gran calado. Asimismo es necesario articular una relación estable y normalizada con una amplia base de simpatizantes.

Flexibilizar la organización interna. Es necesario que IU tenga un funcionamiento que le permita dar respuestas más ágiles, aprovechar las aptitudes de su gente y adaptarse a las necesidades de cada territorio. Son necesarios órganos de coordinación más reducidos y en los que los debates se ordenen de una manera práctica, donde sea posible escuhar posición pero imprescindible obtener conclusiones de síntesis. Aprovechar las posibilidades de las nuevas tecnologías para agilizar las decisiones del día a día y a la vez hacerlas participativas. Generar redes que fomenten el intercambio de información y experiencias entre gente con similares aptitudes o necesidades (desde redes de desarrolladores de software, hasta redes de cargos públicos; el foro de abogados y abogadas es una buena experiencia). Se trata de diferenciar en fin, entre los necesarios procesos democráticos y las jerarquías injustificadas que nos impiden actuar a la velocidad que los tiempos nos exigen.

CONCLUSIÓN

Lo que planteamos, en definitiva, es comprender en toda su magnitud el cambio que se ha producido en los últimos años, por no decir meses. No solo por el agravamiento de la situación socioeconómica y la traslación de la crisis económica también a la esfera política, sino por la emergencia de una contestación ciudadana y un nuevo sentido común que permiten plantearnos el reto de construir una verdadera alternativa de mayorías. Eso nos va a exigir cambiar, arriesgar, tener más humildad y generosidad, poner las ideas y el proyecto por delante de las siglas y atrevernos a compartir, con mucha más gente, el desafío de construir algo nuevo.

Enmiendas al documento político

El presente documento recoge una serie de enmiendas al DocumentoPolítico de la X Asamblea Federal de Izquierda Unida, que van en consonancia con la aportación general titulada “Tiempos de audacia política”, que hemos promovido inicialmente Tania Sánchez, Eberhard Grosske y Juan Peña. Se pretende con ello ayudar a introducir ciertos debates en las asambleas de base y territoriales, que creemos que mejoran los documentos federales. Las presentamos agrupadas en bloques para que se entienda mejor el sentido de cada una de ellas, aunque no vayan por estricto orden.


I. Primer bloque. La convergencia al calor de la calle

Consideramos que el momento ha cambiado con respecto al momento en que llamamos a la Refundación y, posteriormente, a la Convocatoria Social. Afortunadamente, no toca ya llamar a la ciudadanía, sino responder a la llamada de la calle que exige hacer otra política y hacerla de otra manera.

El documento, sin embargo, parece seguir en la idea de limitarse a dar nuevo impulso a la Convocatoria Social, de manera que la convergencia con otras gentes se haría siempre en torno a Izquierda Unida. Es el momento de hacer una valoración autocrítica, sin restar su importancia, de ese proceso, para pasar a una nueva fase en la que construyamos un movimiento más amplio con mucha más gente, en pie de igualdad.

Creemos que en este momento, en vez de hablar de organizar a la clase trabajadora o representar la indignación, es necesario hablar más bien de construir con la mayoría social ese proyecto de país al que aspiramos. También por ello sobran referencias que minusvaloren a otros movimientos o se centren en destacar el mayor acierto de IU en el análisis o la acción.

A reorientar el discurso en ese sentido van dirigidas las siguientes enmiendas.

II. Segundo Bloque. Crisis política

El documento caracteriza fielmente el carácter de la crisis, e incide en que estamos también en una crisis política e institucional, una crisis del régimen bipartidista y del pacto constitucional. La orientación del texto en ese sentido nos parece, por lo general, correcta. Añadimos simplemente algunas enmiendas para completarlo en el mismo sentido. 

III. Tercer Bloque. Concretar a qué llamamos Bloque Social y Político

El documento apunta en una dirección muy interesante al decir que debemos dotarnos de un nuevo “instrumento sociopolítico” al que denomina Bloque Social y Político. Sin embargo, consideramos que falta concreción para saber qué tipo de alianza sería y qué compromisos asume IU para llegar a ello.

Intentamos mejorarlo desde la perspectiva de “convergencia al calor de la calle” que señalábamos en el primer bloque de enmiendas.
 



domingo, 14 de octubre de 2012

Adaptar al nuevo tiempo nuestra organización

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Esta es una enmienda redactada entre Tania Sánchez, Eberhard Grosske y Juan Peña a una la tercera tesis del documento politico-organizativo de IU para su X Asamblea. Intenta aprovechar buena parte del documento original, pero le da un nuevo enfoque y aporta algunas cosas nuevas.

Izquierda Unida ha de reconocer que, a partir de la larga etapa que va desde la III Asamblea Federal a hoy, hemos ido construyendo de hecho, en lo organizativo, un partido político mucho más que el movimiento político y social que decimos ser. Un partido o formación política que, además, ha vivido con tensiones su carácter federal: a veces ha caído en incoherencias que van más allá de las diferencias lógicas por la soberanía compartida, y otras veces, por el contrario, ha pecado de centralismo en busca de un discurso y una práctica más homogénea.

IU es hoy, también, una formación donde el panorama general es el de la insuficiente participación de la militancia, el debate interiorizado y en algunas ocasiones – afortunadamente cada vez menos-, el conflicto interno. La situación actual de muchas organizaciones de base no genera el mejor ambiente para invitar a participar en ellas a personas con inquietudes y que podrían acercarse a nosotros y nosotras. Las razones tienen que ver con lo que hemos reseñado, pero también con el tipo de agenda política que normalmente ocupa a nuestras organizaciones, el descrédito de las organizaciones políticas que también nos afecta, etc.

Nuestra situación organizativa, nuestro modelo, no fue la razón fundamental, pero si una importante, que nos llevó a proponer en la IX Asamblea Federal de Izquierda Unida su Refundación en base a una IU anticapitalista, federal y republicana organizada como Movimiento Político y Social como eje para una nueva convergencia política y social. Hoy, además, están presentes nuevos factores que nos animan a plantearnos con mayor intensidad cambios en nuestras formas organizativas. Si antes el impulso procedía de nuestra propia autocrítica y conciencia democrática, hoy además debemos responder a la demanda ciudadana que exige a las organizaciones políticas más apertura, flexibilidad, democracia interna, ética y transparencia.

En paralelo a la definición de IU como una organización útil para la movilización y para la mayoría social debemos añadir además el diseño y la práctica de un trabajo institucional alternativo, cuyo objetivo fundamental sea aprovechar las instituciones realmente existentes para propiciar los cambios estructurales en la sociedad, que consideramos necesarios como fuerza política.

Y, finalmente, somos conscientes que la feminista, es una revolución pendiente la sociedad y en nuestra organización. Debemos comprometernos con ella y eso significa cambiar nosotros y nosotras para que en nuestra organización el feminismo y las mujeres sean prioritarios. Sabemos que la afiliación de mujeres a IU es menor que la de los hombres (ocurre en todas las organizaciones políticas y sindicales) pero entendemos que eso no puede ser un obstáculo, sino que debe impulsarnos a ampliar esa militancia de mujeres y a hacerlas más visibles dentro de la organización. Nos comprometemos con la paridad en todos los órganos de dirección e, inexcusablemente, en las listas electorales de forma que el resultado sea una representación paritaria en las instituciones en las que estemos.

Las cuotas son necesarias, pero insuficientes. Impulsar políticas feministas, visualizar a las mujeres de la organización, cambiar formas de organización para favorecer la participación femenina e incluso nuestras formas de debatir, son los cambios necesarios para que IU sea un espacio en el que las mujeres se sientan cómodas militando y luchando por los derechos de todos y todas.

Así pues se trata de proponernos una verdadera Revolución interna de Izquierda Unida que cambie esencialmente lo que hemos sido hasta ahora en lo organizativo. Y ello porque el instrumento debe adaptarse a la situación actual, que hoy es bien distinta de la de hace, tan solo, 4 años. Se trata de debatir en profundidad cómo cambiamos y qué es necesario cambiar en nosotros y nosotras para ser útiles a la izquierda alternativa, para pasar de ser una formación minoritaria a converger en un proyecto de mayoría social. Ni más ni menos.

Una organización para operar en política en un nuevo siglo que ya no es el XX, con lo que implica; para sumarse y dar forma a la rebeldía democrática de millones; dispuesta a disputar la hegemonía social al neoliberalismo, converger en torno a un programa y un discurso de mayorías; que rompa los corsés de la política representativa y construya una nueva cultura de la participación; que profundice al máximo en la democracia interna, pero más aún en su relación con la sociedad; feminista y feminizada; más joven; que sea instrumento útil para intervenir en política; que cambie en métodos de trabajo y flexibilice sus estructuras organizativas; que facilite la participación individual y sectorial .etc.

Es por eso que sometemos a consideración de ésta X Asamblea diversas propuestas y líneas de trabajo.

III.1.
Una organización en red, flexible y abierta

La situación del país cambia por momentos. Los recortes y agresiones exigen respuestas inmediatas, la ciudadanía se suma a movilizaciones con escaso margen de convocatoria, en ocasiones incluso las redes sociales marcan la agenda. En muchas ocasiones, es frustrante comprobar cómo los tiempos de reacción de nuestra organización son más lentos de lo que desearíamos y de lo que la situación nos exige.

Es necesario buscar fórmulas que permitan flexibilizar el funcionamiento de nuestra organización, que permita reaccionar con rapidez al conjunto de la organización, más allá de declaraciones públicas, en torno a campañas, iniciativas o movilizaciones. Ello no puede ser una excusa para obviar los procesos democráticos en la toma de decisiones, pero hay una serie de medidas que pueden facilitar un funcionamiento más eficaz de los órganos, una mejor circulación de la comunicación, y un mejor aprovechamiento de las aptitudes y recursos con los que contamos en la organización.

Al mismo tiempo, necesitamos una organización cuyos límites sean porosos, que permita fácilmente incorporarse, ya sea de manera estable o puntual, a personas que quieran acercarse, sin ofrecerles como única alternativa la afiliación. Habitualmente, un buen trabajo en este sentido acaba dando como resultado, precisamente, un incremento de afiliación en la medida en que facilitamos la primera toma de contacto.

III.1.1. Órganos eficaces, dimensionados y ágiles

Muchos de nuestros órganos de dirección resultan demasiado grandes para reunir a todos sus miembros y para tener debates útiles, que culminen en decisiones claras. Ello a su vez genera reuniones demasiado pesadas y poco eficaces que provocan el absentismo de parte de sus miembros, especialmente en los casos en que deben desplazarse muchos kilómetros para participar en ellos. Y no contribuye a paliar esta sensación la organización de los debates, que a menudo se centran en una serie de intervenciones, frecuentemente mezclando diversos temas a discusión y sin debate entre sí. Sacar las conclusiones concretas de un debate así es enormemente difícil.

Por tanto, es necesario tomar medidas para mejorar el funcionamiento de los órganos como las siguientes:
  1. Reducir, de manera generalizada, el número de personas que componen los distintos órganos de dirección federales.
  2. Reformar sus reglamentos de funcionamiento para facilitar el debate organizado, a través de comisiones o grupos de discusión y regular estrictamente los plazos para enviar con suficiente antelación la documentación a debate.
  3. Encargar el estudio de medios tecnológicos que permitan tanto el intercambio previo de opiniones, como la asistencia virtual a reuniones, especialmente para los órganos ejecutivos que se reúnen con mayor frecuencia.
  4. Cualquier otra que permita combinar la democracia en los procesos con la agilidad y la eficacia en la toma de decisiones.

III.1.2. Aprovechar aptitudes y recursos, funcionar en red.

En más de una ocasión comprobamos cómo las capacidades, el ingenio, la imaginación y habilidad de nuestra militancia, multiplican cuantitativa y cualitativamente la actividad de una organización con escasos recursos. Pero, en ocasiones, no existen canales adecuados para poner en contacto a las personas con ideas o habilidades concretas y las personas responsables del ámbito de trabajo correspondiente. Es necesario flexibilizar nuestro funcionamiento para que no se eche a perder el talento y esfuerzo de la gente que lo puede ofrecer a la organización.

Existen algunas experiencias en nuestra organización, más formalizadas o más puntuales, que apuntan en el sentido de un funcionamiento en red. Así, profesionales del Derecho de nuestra organización o cercana, han creado un Foro que les permite intercambiar información y que puede ser de enorme utilidad para todo tipo de cuestiones legales, desde el asesoramiento en cuestiones administrativas, hasta la ayuda en casos de multas y detenciones. Igualmente, en el marco de huelgas generales y movilizaciones de ámbito estatal, se ha procurado buscar a personas que hicieran llegar fotos y vídeos desde los diferentes territorios. Es una forma de trabajo a explorar en cualquier ámbito.

Por ello, deberíamos recoger como una figura organizativa más la existencia de redes, fundamentalmente a efectos de trabajos prácticos, sin que sustituyan a las personas que trabajan para IU, ni a los cauces establecidos para la toma de decisiones. Así, podrían existir diferentes tipos de redes:

  • Redes de profesionales, de distintos ámbitos, cuya cualificación pueda ser de ayuda para la organización o nuestros cargos públicos, con funciones exclusivamente de estudio o asesoramiento técnico.
  • Redes de técnicos, que puedan ofrecer la realización de trabajos concretos a la organización: diseño gráfico, edición de foto y vídeo, desarrollo de software, diseño web, etc.
  • Redes temáticas, de personas interesadas en el intercambio de información y debate sobre temas concretos, y que permitan un funcionamiento más ágil y flexible que el de las Áreas de elaboración.
  • Redes de cargos públicos, para el intercambio de mociones, iniciativas, buenas experiencias, etc.

Debe quedar claro que en ningún caso esas redes deben sustituir, en primer lugar, el trabajo que técnicos y profesionales deben realizar remuneradamente y en condiciones dignas. En todo caso pueden ser un complemento, especialmente en aquellos territorios con menos recursos. Y, en segundo lugar, tampoco pueden sustituir a los órganos de elaboración o decisión: en todo caso, pueden elaborar y preparar propuestas que sean sometidas a debate por los cauces habituales.

III.1.3. Abrirse de par en par

La exigencia de mayor participación, de mayor apertura y democracia en las organizaciones políticas ha sido un clamor en los últimos meses. IU siempre ha funcionado de manera abierta, en las áreas y asambleas de base, y además ha profundizado en la convergencia con personas no afiliadas a través del proceso de Refundación y la Convocatoria Social. El programa, la piedra angular de nuestra organización, nunca ha sido debatido a puerta cerrada, sino que se ha buscado todo lo contrario.

Pero no es el momento de la autocomplacencia por lo ya hecho, sino de profundizar en ese mismo camino. Los resultados de la apertura han sido siempre positivos. Se trata ahora de hacer una llamada permanente, para redefinir la relación con la ciudadanía. Nunca hemos creído en una democracia meramente representativa, en la que los partidos eligen sus programas y sus candidaturas, piden el voto para ellas y no vuelven a pedir opinión hasta cuatro años más tarde.

Al igual que nuestro programa no es solamente nuestro, hemos de dar el paso para llegar a que nuestras candidaturas sean también debatidas y elegidas de manera abierta, a que las decisiones de mayor calado también sean tomadas con la gente que nos sigue y deposita su confianza en nuestras siglas.

Por ello, junto con la práctica habitual de celebrar asambleas de base abiertas y periódicas y convocar áreas de elaboración colectiva, debemos explorar otras fórmulas, como pueden ser las siguientes:
  1. Las primarias abiertas: existen ya experiencias, dentro y fuera de nuestra organización, para elegir a las personas que encabezan las candidaturas, o incluso las candidaturas completas, con la participación de cualquier persona interesada en participar en el proceso. En caso de ponerse en práctica deben disponerse las máximas cautelas para asegurar la máxima igualdad. Deben realizarse vinculadas al debate político y garantizar la comunicación con el conjunto del censo electoral del proceso en igualdad de condiciones de las candidaturas que hubiere según el marco estatutario, así como su presencia en el conjunto de la organización.
  2. Los “caucus”: Hay también experiencias de democracia participativa de Asambleas abiertas con capacidad de decisión sobre aspectos de especial relevancia (aprobación de programas, elección de candidaturas, decisiones institucionales, etc.).
  3. Asambleas de rendición de cuentas: especialmente en los ámbitos locales es conveniente la realización de encuentros periódicos para explicar el trabajo realizado en el ámbito institucional. A niveles superiores se pueden buscar fórmulas de rendición de cuentas aprovechando las nuevas tecnologías.
  4. Referendos: Para la toma de decisiones de especial calado (apoyo a mociones de censura, investidura, gobiernos en coalición, planes o programas importantes) puede ser interesante consultar, no solamente a la militancia, sino también a simpatizantes o a un censo electoral creado al efecto con personas interesadas.

De lo que se trata, en definitiva, es de profundizar en la interacción con la ciudadanía, ganar en democracia participativa y avanzar en la identificación con nuestras decisiones más importantes.

III.2.
Una organización ética y transparente

IU funciona con estrictos principios éticos en lo relativo a sus vías de financiación, el comportamiento y la remuneración de sus cargos públicos, la limitación de mandatos y todos aquellos aspectos que tienen que ver con la limpieza de la actividad política y la cultura democrática contraria a la profesionalización de la misma.

Por ello, creará un espacio en su página web destinado a la transparencia en su funcionamiento en el que informará puntualmente de los siguientes aspectos:
  • Las actas con los acuerdos tomados por sus principales órganos.
  • El Estatuto del Cargo Público.
  • La financiación de sus grupos institucionales y remuneración de sus cargos públicos, dentro de los límites lógicos de protección de datos y de la intimidad.
  • Los principales apartados de ingresos y gastos del presupuesto de Izquierda Unida.
  • Cualquier otra información que pueda resultar relevante, previa consulta a movimientos y profesionales expertos en transparencia de las organizaciones.

Asimismo, es el momento de dar un paso más allá en una práctica habitual en los distintos niveles de organización de Izquierda Unida, en lo relativo a la ética en su comportamiento como entidad jurídica. Por ello, se realizará un Plan de Gestión Ético-Social, que procurará maximizar la contratación de servicios, suministros, productos financieros o cualesquiera otros a través de entidades de la economía social y alternativa. En dicho plan se recogerían aspectos tales como la sustitución del software propietario en los equipos informáticos de IU, la contratación del suministro eléctrico con cooperativas de energías renovables o el traslado de cuentas a entidades de banca ética, entre otras.

III.3.
Una organización enormemente participativa

La participación es uno de los elementos indispensables para ser una organización de nuevo tipo. En los ámbitos territoriales más cercanos resulta más sencillo crear cauces de participación estables y abiertos, como las Asambleas o áreas de elaboración. Pero es necesario complementar esa participación cotidiana con otras fórmulas de participación.

Igualmente, es especialmente preocupante la escasa participación de las mujeres, a todos los niveles, en una organización que se define como feminista. Del mismo modo, escasea la participación en sectores juveniles o en sectores sociales prioritarios para nuestra política, desde personas extranjeras a personas en paro en general.

La participación es, sin duda, una preocupación general y un valor que compartimos, pero no la hemos dotado hasta ahora de medios organizativos permanentes. Y la participación requiere tiempo, planificación y esfuerzo. Por ello, a partir de la X Asamblea Federal, IU contará con una Oficina de Participación, que será la encargada de realizar, entre otras, las siguientes funciones:
  • Estudiar y proponer reformas de los reglamentos de funcionamiento de plos órganos de dirección, para hacerlos más ágiles y participativos.
  • Estudiar y proponer cambios en los procesos de decisión, como las Asambleas Federales, para ganar en participación.
  • Estudiar y proponer la utilización de nuevas tecnologías para su uso en los órganos de dirección, así como para generar cauces de consulta y participación de la militancia, simpatizantes, etc.
  • Proponer la normativa, velando por la máxima participación, de los procesos de decisión y consulta, tales como Primarias, Referendos, Consultas u otros similares.
  • Realizar un estudio sobre la participación de las mujeres en Izquierda Unida y plantear propuestas de cambio en las formas organizativas para incrementarla y mejorarla.
  • Estudiar, en el mismo sentido, la participación según criterios de edad, clase social, ocupación o cualquier otro que se pueda considerar relevante.
  • Cualquier otra que le sea encargada por los órganos de dirección de IU.


III.4.
Un movimiento político y social basado en la pluralidad

En IU participan personas, colectivos y organizaciones políticas. La afiliación y participación en el proyecto es individual, y por ello durante mucho tiempo hemos puesto el esfuerzo en garantizar la igualdad de la afiliación, independientemente de su origen, individual y personal, de la militancia partidaria o la pertenencia a corrientes de opinión.

La implantación de la U.A.R. contribuye de manera decisiva a superar algunos problemas procedentes de la pluralidad de origen de nuestra organización. En estos 26 años hemos sufrido cambios de mucha importancia, ha entrado y ha salido mucha gente de nuestra organización. Hemos pasado de una organización formada fundamentalmente por partidos o colectivos, a ser mayoría las personas que solamente están afiliadas a IU.
Armonizar esta diversidad organizativa ha sido una de las mayores dificultades en el desarrollo organizativo del proyecto y el origen o la consecuencia de muchos de sus conflictos.

Es necesario crear una nueva cultura de mayorías que sepan integrar y minorías que sepan aceptar su papel. Para ello, es indispensable que prime el debate político y el trabajo concreto. La crisis ha puesto de manifiesto que diferencias políticas que parecían estar a punto de quebrar la organización se convierten en menores cuando la situación exige altura de miras. Hoy, las diferencias en el discurso de los territorios y sensibilidades de IU son prácticamente de matiz. Y sobre el trabajo concreto, en la movilización, en lo institucional, en el activismo, las diferencias se desvanecen casi por completo.

Es el momento de dejar atrás una cultura de ensimismamiento e interiorización. En la medida en que nuestros debates y nuestra actividad sean hacia fuera, las diferencias, incluso con alguna gente que ya no está, se harán salvables. Y el momento que vivimos no nos permite que cometamos errores a este respecto.

III.5.
Una organización federal de soberanía compartida

A lo largo de la historia de Izquierda Unida ha existido una permanente tensión en el ejercicio de la federalidad, con tendencias centrípetas y centrífugas. Sin duda, ejercer la soberanía de manera compartida es un reto, ya hablemos de un Estado o de una organización de cualquier tipo.

En lo relativo al modelo organizativo, tradicionalmente se ha conjugado en los órganos de dirección federales la representación política del conjunto de la afiliación con la representación territorial de las federaciones y organizaciones. Así, una parte de los miembros del Consejo Político Federal es elegida directamente por la Asamblea Federal, mientras que otra ha venido siendo elegida por las federaciones. Este modelo organizativo se vio modificado recientemente, al crearse el nuevo órgano del Consejo de Coordinadores, como un órgano exclusivo de representación territorial.

Esa separación entre órganos de representación política y de representación territorial es la que habitualmente adoptan los Estados federales mediante su cámara alta y su cámara baja. Vistas las frecuentes tensiones entre el ejercicio de autonomía de las federaciones y la coherencia del proyecto federal, parece necesario seguir explorando esa vía para contar con un marco estable donde discutir aquellos temas que no corresponden al ámbito federal, sino autonómico, pero que tienen relevancia estatal. Por ello, a partir de la X Asamblea Federal, el Consejo de Coordinadores pasará a ser el Consejo de Federaciones, órgano de representación de las mismas.

III.6.
La paridad en IU. Un objetivo político prioritario

Desde lo que significa este enunciado, se trata de dar los pasos necesarios y posibles para que la paridad sea una realidad en todos los procesos electivos, y por tanto que la plena igualdad de hombres y mujeres se concrete en la conformación de listas cremallera, tanto en lo orgánico como en las listas electorales. Esto solo se garantizará rechazando toda lista que no cumpla este principio.

Así debe ocurrir en todos los órganos electivos de competencia federal y en todas las listas de las Federaciones para conformar los órganos Federales, en la que no hay instrumentos federales para garantizar el resultado final. La X Asamblea debe establecer mecanismos estatutarios que hagan realidad esta voluntad política. documento político.

Pero para que la presencia de mujeres en la dirigencia de IU sea una consecuencia natural debemos hacer un serio esfuerzo para garantizar que se remuevan todos los obstáculos para incrementar la afiliación en IU, y su participación en todas las actividades de la organización. Valga como ejemplo de esta afirmación constatar que la distribución por sexos de la afiliación a IU, está hoy más lejos del peso femenino en el conjunto de la sociedad. Analizar sus causas y ponerle remedio será una prioridad política de esta X Asamblea. Por ello, se realizará un Plan de Participación Igualitaria que, partiendo de un diagnóstico de la participación femenina en IU en todos los ámbitos (militancia, presencia en órganos de dirección, cargos públicos, etc.), proponga soluciones concretas de obligado cumplimiento. Un proyecto emancipador requiere de la incorporación masiva de mujeres a IU.

Necesitamos y la sociedad necesita:
  • Una organización que integre la igualdad de las mujeres como elemento central de su política y de su discurso.
  • Una organización que asimile el feminismo como elemento definitorio y como práctica política y organizativa distintiva de su día a día.
  • Una organización que deconstruya los pilares patriarcales de la sociedad.
  • Una organización que trabaje con mujeres y hombres en pie de igualdad para transformar nuestra sociedad.
  • Una organización que visibilice a las mujeres y que las incorpore a todos sus ámbitos de representación.
  • Una organización que sea referente político de la teoría feminista en nuestro Estado.
  • Una organización que converja con las mujeres, con las organizaciones y el movimiento feminista.
  • Una organización que trabaje para transformar la vida de las mujeres, haciéndolas ciudadanas de primera, en igualdad y sin violencia género.
  • Una organización cuyo discurso sea siempre incluyente para las mujeres.
  • Una organización que situé las reivindicaciones y exigencias de igualdad de las mujeres como elemento central de su discurso.
  • Una organización donde las feministas no adscritas se puedan sentir representadas
  • Una organización donde las feministas de IU se sientan integradas
  • Una organización que sea ejemplo de coherencia y práctica feminista.
  • Una organización que sea, política y orgánicamente, también violeta.

III.6.1. Refundar IU desde una mirada feminista

Esta asamblea de IU es el momento idóneo para reflexionar entorno al devenir más inmediato y como éste debe contar con las mujeres y hombres feministas para volver a ser una fuerza política alternativa, donde las mujeres encuentren su espacio para la militancia y la participación.

Muchas mujeres feministas de IU, han decidido conscientemente militar en esta Organización, porque defendemos a ultranza que sólo desde una organización como la nuestra, roja verde y violeta, todas las personas pueden encontrar la respuesta política sobre qué hacer y cómo hacerlo, para que otro mundo infinitamente mejor, sea posible.

La paridad, la transversalidad, la globalización de los derechos, la justicia social... no son frases hechas que hayamos incorporado en nuestro programa. Con ellas nos adherimos a la izquierda transformadora y ésta, sin el feminismo, estaría huérfana de contenido, porque habríamos dejado a la mitad de la humanidad sin referencia política.

Por eso debemos retomar anteriores claves diferenciadoras. Nuestros postulados políticos y organizativos deben volver a situar al feminismo como elemento fundamental y esencial. Porque si en momentos de retroceso son los colectivos más desfavorecidos los que se llevan la peor parte, en momentos de involución, la mitad de la humanidad, las mujeres, es nuevamente estafada, engañada, defraudada, y, por ende, discriminada y explotada.

III.7.
El fortalecimiento de las Asambleas de Base. El Entorno Social y Político.

Disputar la hegemonía social al neoliberalismo sólo es posible si se realiza desde la raíz misma y la base de la sociedad, y eso solo será posible si tenemos unas organizaciones activas en cada una de las localidades, conectadas con los sectores profesionales, centros de estudio y de trabajo, para comunicar, movilizar, elaborar, y defender la idea de que hay alternativa y que es posible y realizable otras políticas.

Este trabajo requiere organizaciones implicadas plenamente con su entorno social y político, con relaciones habituales con toda la sociedad articulada y con presencia pública y directa para relacionarnos con el entorno.

Las Asambleas de base deben ser el ámbito natural de participación de la afiliación, así como de cualquier persona interesada en participar con IU. Para ello, deben mantener una periodicidad alta de reuniones, en las que se distribuya trabajo, se generen debates sobre las materias de su competencia y se rindan cuentas. Es fundamental que, en aquellas localidades en las que tengamos representación, las Asambleas locales debatan sobra la actividad institucional, propongan iniciativas y apoyen el trabajo de nuestros cargos públicos. Cualquier persona que asista a ellas debe poder recibir información, mostrar su opinión y decidir sobre las cuestiones fundamentales de la actividad política e institucional de IU.

Además, las Asambleas de Base deben canalizar la participación de IU en plataformas y la relación en plano de igualdad con los movimientos sociales. Y tienen la posibilidad de colaborar en la tarea fundamental de impulsar o apoyar iniciativas ciudadanas de economía social y alternativa, de espacios culturales alternativos, proyectos autogestionados y cualquier otro tipo de proyectos que contribuyan a generar un tejido social crítico con bases sólidas.

III.8.
Una comunicación para la hegemonía de la izquierda

Izquierda Unida es un movimiento político y social, por naturaleza heterogéneo, que tiene como principal capital a sus militantes, afiliados o afiliadas y simpatizantes, que se vertebran en torno al programa y el discurso político.

La política de comunicación de IU, que aquí se perfila, debe ser estratégica y un vehículo de democratización y transparencia, sobre la base de los principios de Democracia Participativa.

Cobra por tanto un valor principal la política comunicativa de una organización como IU, que se define como plural y participativa, así como la existencia de canales de comunicación efectivos que vehiculen, mediante instrumentos útiles y ágiles, la participación de la afiliación, militantes y simpatizantes en la vida cotidiana de la organización, en sus debates y posicionamientos políticos y en el efectivo cumplimiento de sus acuerdos.

Para lograr una hegemonía cultural y social, para dirigir nuestros discursos, argumentarios e informaciones, no podemos dejar que sean las empresas privadas de comunicación quienes lo hagan. Es la hora de establecer canales propios de comunicación interna y externa que nos permitan establecer una comunicación lo más directa posible con la gente.

En este contexto se hace imprescindible fortalecer la comunicación política, sobre los parámetros de información, elaboración y comunicación, fortalecer las estructuras de la comunicación, perfilar la estructura metodológica, los perfiles y las tareas y todo ello ya con la plena incorporación de las TICs (Tecnologías de la Información y la Comunicación), con dos objetivos: que las TICs estén en el centro mismo de la acción política de Izquierda Unida y, que la estrategia de comunicación de las TICs no supongan acciones aisladas sino formen parte de una estrategia global.

De otra parte, necesitamos una comunicación política única y diversa, que se adecue a los diferentes espacios de trabajo, que aúne la acción política de la organización, ya sea para espacios institucionales o sociales.

La información desde la elaboración política y la comunicación: Es imprescindible que la acción política de las estructuras de la organización sea conocida (información) por todas las estructuras de la organización. Esa información, debe ser elaborada (argumentarios) por la propia organización, sobre nuestros objetivos estratégicos y marcos político. Esos argumentarios deben ser enviados por nuestros medios propios y deben ser conocidos por toda la organización (Comunicación Interna) y deben ser “vendidos” a los medios de comunicación (Comunicación Externa).

¿Qué comunicación?

  • Planificación del discurso, herramientas para el conjunto de la organización, planificación de la comunicación. Una comunicación para el conjunto de la organización.
  • Una comunicación política para combatir, en todos los terrenos, el bloqueo informativo de las grandes empresas de comunicación. Una comunicación ágil en lo interno, útil y dinámica.
  • Un lenguaje para la mayoría. Debemos ser capaces de adecuar a la realidad española del siglo XXI nuestras ideas, nuestras palabras, los conceptos con las que la izquierda ha explicado su mensaje y se ha dirigido a la clase trabajadora. Una estrategia discursiva propia, que conecte y traduzca políticamente la frustración e indignación, al servicio de la conquista de la hegemonía cultural.
  • En concreto, es imprescindible abordar la formación continuada en comunicación y comunicación política, de los miembros de Izquierda Unida para fortalecer el discurso y las técnicas para la comunicación.
  • Una comunicación política unitaria, que desde el respeto la pluralidad, refuerce el discurso unitario. Una comunicación política que no provoque disfunciones hacia al
  • exterior.
  • La apuesta por extender nuestra presencia con medios propios y de la convergencia social y política, digitales o no, gratuitos y de gran alcance.
  • Que sea reflejo de la organización, y por tanto, feminizada y joven.